Abre el paraguas

Todos necesitamos sentirnos queridos, de ahi el valor de los besos, abrazos y caricias que todos queremos y deseamos en nuestras vidas.

Cuando se va desarrollando nuestro día a día, se van acumulando vivencias y experiencias que nos van marcando. Si tenemos un mal día y acumulamos muchas o varias experiencias negativas, estas nos van dejando huella y mermando toda nuestra energia. Lo importante en este punto es,  no dejar que nos afecten las actitudes de los demás. Enfadarse o sentirse mal es una pura elección que depende de nosotros.

Dice un refrán “No ofende quien quiere sino quien puede” que viene muy al caso porque es la realidad. Aunque soy consciente que cuesta incorporarlo, merece la pena el esfuerzo. Si vamos acumulando malas experiencias llega un momento que no somos capaces de gestionarlo y nos pasa factura.

No podemos darle el poder a los demás de nuestro bienestar. Es nuestra elección sentirnos bien y decidir que pase lo que pase, nos da igual lo que digan, hagan o piensen los demás que no nos van a fastidiar el día y mucho menos la vida. Nosotros tenemos el poder de elegir que hacer con lo que nos llega y en que medida dejamos que nos afecte.

Debemos dejar en nuestra vida a personas que nos acepten tal y como somos, sin que sea obligatorio que nos acompañen tampoco.

Me viene a la memoria también una frase que circula por todas las redes sociales que dice:

” Si quiere entrar que entre, si quiere salir que salga, pero que no se quede en la puerta que estorba”

Efectivamente, para mi tiene mucho sentido y la aplico bastante en mi vida, todos sabemos que pasan por nuestra vida personas de paso y otras que se quedan con nosotros siempre. De todas se aprende y todas nos aportan. Hasta en las que piensas que mejor no hubieran aparecido, pues bienvenidas sean, esas persona te han hecho abrir los ojos, sufrir, llorar, aprender y, sobre todo, salir endurecida. Para eso está la opción de olvidar por completo a las personas que quieren herirnos, con o sin intención.

Mientras escribia esto se me venia a la mente una imagen de un paraguas, parando el golpe de las heridas que nos causan algunas relaciones y me resulta muy gráfico utilizarlo cada vez que sintamos la necesidad.

A partir de ahora en cada adversidad, coge, abre tu paraguas y para los golpes de la tormenta de tu vida.

2017-11-09T12:09:53+00:00

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