No pares de remar

Estás aquí para luchar por tus sueños, no para vivir una rutina como forma de vida. Todos los días tienes que seguir luchando, tienes que conseguir ser feliz la mayor parte del tiempo, dar al menos un paso hacia tus sueños y crecer un poco cada día.

Eres especial y excepcional, sólo si crees en algo y quieres, vas a luchar porque ocurra, y entonces ocurrirá. Tienes que perseguir tus sueños, si sientes un impulso para hacer algo grandioso, de tal dimensión que te motiva a continuar adelante, a seguir viviendo hasta verlos cumplidos, no los dejes marchar.

Muchas personas te van a decir que jamás podrás conseguir determinadas cosas, pero, eso hay que asumirlo y lanzarte a lo desconocido ¡tú eres especial! porque sabes que dentro de ti hay algo que sabe lo que realmente necesitas y lo que no.

Tú sabes que eres auténtico, que puedes ir más allá de lo que te dicen, de lo que te enseñaron, del límite. ¡Ponte en marcha y aprovecha ese potencial que tienes para triunfar en todo lo que te propongas!

Pase lo que pase no te rindas, no pares, no dejes de remar.

No te dejes vencer por las adversidades, no caigas en el desaliento ni permitas que nadie te quite el derecho a ser tú mismo, más que un derecho es una obligación.

La vida nos pone muchas pruebas, nos lastiman, nos hieren, pero tienes que aportar tu fuerza para vencer todo. Pase lo que pase no pares de remar.

Nunca te resignes, huye de caer en el abandono. Sigue remando.

Vive la vida intensamente, sácale el mayor partido, todos tenemos más cosas buenas que malas. Todo lo que nos ocurra son experiencias para aprender. Si aprendes de ellas te ayudan a caminar por la vida. Y sigue remando.

Siempre pasa por la vida y que no sea la vida la que pase por ti.

Recuerda que es tu vida, vívela como la quieres vivir, no permitas que nada ni nadie te diga como la tienes que vivir, se tú mismo, escucha a los demás pero actúa como creas que debes actuar, recuerda que los demás te quieren ayudar pero eres tú y sólo tú el que tienes la visión completa para decidir lo mejor, tienes la visión completa para resolver tu puzzle. No pierdas nunca la fuerza para seguir, si te falla una meta o un sueño. No pares de remar. Seguro que si sigues luchando lo conseguirás o quizá encuentres otras razones para luchar.

Nada ni nadie te puede detener. Rema, rema y vuelve a remar. No pares, no dejes de soñar. Rema, retira obstáculos de tu camino y vuelve a remar.

No tengas miedo de volar, de vivir tu vida, de soñar, de luchar por lo que deseas. No te rindas nunca, cuando te den ganas de hacerlo empieza de nuevo a remar, retira los obstáculos que te encuentres en el camino y vuelve a remar.

Sigue remando aunque pienses que vas sin frenos y a contracorriente.

Siempre tendrás situaciones, personas y oportunidades para volverte a levantar.

De todas las personas que tienes a tu alrededor puedes aprender y con ellas cargar las pilas para volver a despegar.

Y por más veces que te caigas, recuerda, rema, retira los obstáculos de tu camino y vuelve a remar.

Nadie te podrá detener.

Te dejo como reflexión este poema:

Walt Whitman
(1819-1892)

Surgirá un nuevo orden
y sus hombres serán
los sacerdotes del hombre,
y cada hombre será
su propio sacerdote.

NO TE DETENGAS
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas…

Versión de: Leandro Wolfson

2017-11-09T12:09:53+00:00

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