Pulpo con Patines

Hace unos doce años aproximadamente decidimos hacer una ruta por Asturias. Estaba embarazada de mi hija mayor, y vimos una buena oportunidad de hacer un recorrido por el Norte antes de aumentar la familia.

Nos dedicamos a recorrer Asturias de un extremo a otro, sobre todo, por los pueblos que nos despertaban un mayor interés, y en total hicimos unos 3.200 km. en 10 días.

Por mi estado, la dieta no era importante, ya sabéis la mayoría, que tenemos la excusa perfecta para hacerlo, porque pensamos que es todo para el bebe y con esa disculpa fuimos probando la amplia gastronomía del lugar.

Todo el que ha disfrutado de los manjares del lugar, sabe que la cantidad que ponen es exagerada, sirven mínimo para el doble de los comensales que acuden a comer, en este caso, sólo éramos dos más mi bebe sentados en una mesa de cuatro.

En un sitio en concreto, en Ribadesella, nos pusieron una parrillada de marisco y pescado de tal magnitud que la bandeja la tuvieron que poner en diagonal, y aun así, asomaba por las dos esquinas de la mesa.

Por no hablar del paisaje, que es espectacular, es un gusto y un gozo mirar hacia cualquier lugar. La verdad que disfrutamos un montón y lo tengo grabado en mi retina como un gran recuerdo del que no tengo ninguna intención de olvidar, todo lo contrario, lo revivo cada vez que tengo ocasión.

Una de las noches después de mucho rodar, pensamos en cenar cerca de donde pernoctábamos, para ir pronto a descansar.

Mi pareja leyendo la carta se dirigió a la chica que nos atendía y le preguntó:

  • Perdona ¿Qué es esto que pone aquí que dice Pulpo con Patines?

La camarera y yo nos quedamos mirando y nos empezamos a reir a carcajadas. El plato realmente era Pulpo con Patatines.

Esto me dio para pensar y reflexionar:

¿Cuántas veces vemos, leemos, pensamos y creemos lo que se supone que es?

¿Cómo actuamos en cosas más importantes de la vida en las que interpretamos lo que creemos que pone?

Muchas veces tenemos malos entendidos con otras personas que consiguen mínimo hacernos pasar un mal día, por no decir,  que durante largo tiempo, se nos queda ese mal rollo metido en el cuerpo, haciéndonos actuar de forma estúpida y pasando malos momentos.

En este caso quedó como una anécdota graciosa, pero, nos puede ocasionar un enfrentamiento, el interpretar o creer lo que hemos visto o leído a nuestra manera. Lo cierto es que las discusiones , los conflictos y los malentendidos pueden empañar cualquier tipo de relación,  sea familiar, de amistad, amorosa, o entre compañeros de trabajo. Lo ideal es resolver ese conflicto a tiempo para intentar estrechar lazos y no romper la relación.

Se me viene a la mente una frase de Mafalda que dice:

“Que lo urgente no te impida ocuparte de lo importante”

A partir de ahora ojos y oídos abiertos de par en par, estar atentos para entender lo que ha pasado y dar prioridad a lo importante que son todas las personas que comparten nuestro camino y hacen nuestra vida más plena y feliz.

 

2017-11-09T12:09:53+00:00

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